En mi humilde opinión, quizá existiese otro posible campo para el incremento de la demanda a corto plazo, y este pasaria por conseguir derribar las barreras que impiden el consumo de aquellos espectadores que aun teniendo interés, se sienten desubicados en un recinto escénico convencional (sobretodo en el público más joven), cosa que no sucede en eventos como por ejemplo los dedicados a la música moderna, donde existen alicientes de socialización que catalizan el deseo de consumo.
Tal vez deberíamos fijarnos en como es el consumo en los eventos donde este tipo de público protagoniza la asisténcia y adaptar recintos, obras, y tratos del público a esta manera de consumir escena.
Estoy de acuerdo con la opinión expresada sobre una revisión de la política de precios. Es delicado, sobretodo en un momento como el que nos encontramos, perseguir un aumento de ingresos por medio de una alzada en los precios. Una salida posible en tiempos de crisis podría ser incentivar el aumento de la frecuentación del público estable, que exigiría menos esfuerzos que la activación de la demanda en nuevos públicos.
Sobre lo que dice Ana del aumento de la frecuentación estoy ded acuerdo, pero sin que esto comporte más coste global (para no matar la gallina de los huevos de oro). El aumento de la frecuentación debe tener como objetivo la fidelización, no el incremento de ingresos.
Sobre lo que dice Fran en cuanto a los jóvenes, confirmar que esta estrategia de reducir la formalidad de los recintos escénicos está dando buenos resultados donde se aplica, aunque el abordaje de los jóvenes exige una estrategia múltiple.
Otro ámbito a veces olvidado por la dificultad de su cuantificación y que creo debiera ser una de las justificaciones más utilizadas para la destinación de fondos públicos en la escena, es que la artes escénicas son un medio de trasmisión de ideas que potencian la creatividad en otros sectores económicos de nuestra sociedad, constituyéndose no solo como una actividad que transfiere conocimiento a un público, sino también como sistema que repercute en la economía local de una manera importante propiciando los recursos para el posicionamiento como nicho creativo global de nuestra sociedad, tal y como ámbitos deficitarios como la educación y la investigación son considerados.
La pregunta final de Jaume sobre quién debe liderar los nuevos retos planteados al sector de las artes escénicas parece más bien una pregunta retórica. Es obvio que esta es una responsabilidad compartida, y creo que la mayoría de responsables de entidades y recintos escénicos se están dando cuenta de que se ha tocado techo (hay un contexto de sobreoferta escénica y las estadísticas sobre público reactivo captado en los últimos años serán difíciles de superar). Por eso mismo, quizá es tan importante la pregunta sobre quién debe liderar estos procesos, como el hecho de tener claro el contexto "bisagra" actual, en el que el paradigma de la democratización cultural empieza estar desfasado, y es indispensabelle avanzar con una visión estratégica, y a largo plazo, que permita avanzar a todos los implicados de forma conjunta en materia de públicos escénicos.
De acuerdo con la necesidad de mayor financiación privada a través de nuevos públicos y la potenciación del mecenazgo, minoritario hoy en día. Aunque por otra parte, hasta qué punto ofreciendo precios low cost se mantendrían parte de los públicos captados recientemente? La crisis económica ha provocado un cambio en la programación convertiéndose en más lúdica, cosa que, creo pensar, será una tendencia que volverá a cambiar en cuanto esta fase se recupere, y sino fuera así se tendría que plantear de cualquier modo qué es lo que se está buscando y qué estrategia a largo plazo deberíamos seguir, compartiendo totalmente la última afirmación de Gerard.
Respondiendo a Esther, pienso que la aplicación de precios low cost no garantiza, por sí sola, el mantenimiento de los públicos actuales, pero hay que evitar la tentación de cargar sobre ellos la necesidad de mayores ingresos de explotación. Sería un error un incremento de precios en el momento actual: hay que hacerlo pero en un contexto adecuado.
No estoy de acuerdo que la crisis económica haya incrementado la dimensión "lúdica" de la oferta escénica. Es cierto que unos buscan la evasión, pero otros buscan en el hecho escénico un sentido a un mundo sin sentido.
El título del blog es realmente interesante, colocando a los públicos como epicentro del sistema escénico. Un gran reto, para el que tenemos que comenzar a repensar nuestra posición dentro de dicho sistema, en todas y cada una de las partes de este gran engranaje.
1.- ¿Cómo hacer parte al público en el momento de la creación? (hay experiencias muy interesantes en las que las compañías van poniendo diferenres "borradores" de su obra frente al público y tienen en cuenta sus opiniones en dichas sesiones "borrador" hasta llegar a la producción final)
2.- ¿Cómo hacer que el público pueda participar en el hecho de la programación? (asociaciones de espectadores, amigos de...)
3.- ¿Cómo hacer más accesibles los espacios escénicos para todo ello? (los programadores y programadoras deberían tener un propósito claro de democratización de su papel para ello)
Una nueva reflexión: formación de públicos.
Tenemos experiencia en la organización de jornadas, seminarios y cursos de formación de públicos, con un programa en el que se aportan claves para comprender y entender las obras, la manera en que han sido producidas, etc
Tengo experiencia en el trato con estas agrupaciones de "públicos expertos", y he de decir que es realmente gratificante.
Pero por otro lado, y esta es mi pregunta: ¿cómo mantener la frescura, la candidez, la apertura, necesarias para enfrentarse a cualquier obra de artes escénicas?
Quiero decir, ¿no será que a veces la formación de públicos se convierte en "formación de críticos"?
Un proyecto interesante: http://www.elcosmonauta.es/
Una reflexión interesante sobre un futuro posible en el que la creación, distribución, etc pueden estar a pocos "clics" de distancia.
Estamos a pocos años de una realidad en la que las infraestructuras de creación, distribución, e incluso exhibición pueden estar muy extendidas. Una realidad en la que cada persona, desde su casa, local, etc, tienen su propio equipamiento (ordenador, internet, pantallas, software avanzado, grabación audio-video, edicion audio-video, redes sociales...)
Frente a todo ello, la danza, el teatro, el circo..., siguen teniendo el plus del espectáculo en vivo, pero...
Muy a menudo repetimos la afirmación de Fernado "el plus del espectáculo en vivo" que siendo verdad, no es suficiente. Para que alguien aprecie ese "plus" es necesario que acceda a él, que lo vivencie como una experiencia conmovedora y gratificante. Debe ser algo motivador que invite a la repetición y ocupe un espacio en los gustos y tiempos de ocio de las personas. Eso se debe educar (y no lo digo en el sentido institucional del término aunque, naturalmente,si el sistema educativo colabora en ello convenientemente siempre será positivo) hablo del sistema complejo de socialización de las personas en el que influyen muchas cosas.
Y este es el problema, nuestro país ha iniciado su trabajo en el ámbito cultural después de 40 años de dictadura y hemos avanzado mucho y muy deprisa, pero en ese contexto en el que se ha tenido que recuperar el tiempo perdido, han surgido factores nuevos para los que nuestro país no cuenta con el peso de la historia. Si en todas partes el impacto de internet (para resumir) está influyendo en la dinámica de los públicos, en nuestro caso el impacto es mucho mayor en relación con los jóvenes quienes carecen de hábito para el consumo de teatro y tienen como alternativa para lo del "plus" otros ámbitos de encuentro´¿A caso un botellón no es una experiencia fuerte? Nuestro problema para el futuro es que las nuevas generaciones pueden divorciarse de nuestro arte y vivir tranquilamente. Claro que cuando sean adultos y tengan responsabilidades políticas al considerar los costes de todo el sistema teatral, podrán plantearse alternativas que pasen por separar lo público del teatro,por ejemplo.
Debemos preocuparnos muy seriamente de las nuevas generaciones "inventando" estrategias que les permita acercarse a nuestros espacios para disfrutar de experiencias acordes con sus estilos de vida. Y, entiéndaseme bien, no se trata de hacer hip hop con Skespere, que igula también, sino de pensar nuestros espacios, producciones creación y comunicación para un sector social que representa el futuro y piensa, respira, goza y sufre digitalmente.
En respuesta a Carlos:
Los jóvenes son una prioridad absoluta! Hay que intentar ofrecerles experiencias significativas, que compitan ventajosamente con las experiencias significativas que les ofrece su entorno tecnológico, para conseguir que asignen valor a las artes escénicas como experiencias en vivo.
Para ello hace falta aplicar lo que se llama “estrategias de flautista de hamelin” con el propósito de captarlos: programación en espacios informales, asistencia en grupo, utilizando líderes mediáticos como prescriptores, comunicando a través de las redes sociales, etc…
Si conseguimos que vengan, que es el primer paso, hay que sacar partido de la experiencia no sólo durante sino también después. El “día después” es muy importante, porque puede consolidar el valor o el no-valor de la práctica escénica para muchos jóvenes.
Cuando pensamos en ¿Cuáles son las barreras para que la gente acuda más a las artes escénicas? y ¿Qué podemos hacer para disminuir esas barreras? me encuentro en conversaciones con gestores culturales que aducen multitud de causas, muchas de ellas mencionadas en los comentarios anteriores y otras no.
Por supuesto que el programa, el precio, la ubicación o las características del espacio son cuestiones importantes y a tener en cuenta, pero hay otras muchas en las que todos estaréis de acuerdo desde el punto de vista del público:
Las horas de las representaciones por público objetivo y repertorio (léase también la duración de los espectáculos por público objetivo, el periodo total que las obras duran en cartel, las representaciones especiales, etc.), la calidad del servicio y las opciones de los sistemas de venta de entradas por público objetivo, los canales de información y comunicación adecuados por público objetivo (desde el diseño, al canal, la distribución, la frecuencia, la idoneidad, la relevancia...), la relevancia de las promociones y la gestión de grupos por público objetivo, los servicios asociados a la representación y las facilidades para obtenerlos (parking, guardería, servicios de restauración..), y un largo etcétera.
En suma, multitud de cuestiones que influyen en la toma de decisiones de cualquier persona a la hora de efectivamente comprar la entrada a un espectáculo y con las que el gestor debería contar a la hora de definir sus políticas de desarrollo de audiencias.
Pero por encima de todas ellas, hay una cuestión más importante, sin la cual ninguno de los comentarios hasta ahora expuestos en este blog adquieren eficiacia: EL DESCONOCIMIENTO DEL PÚBLICO QUE ENTRA CADA DÍA POR NUESTRAS PUERTAS. Sin un conocimiento REAL del público que atiende a nuestra oferta de espectáculos y de sus HÁBITOS de consumo REALES, todo lo que se expone en los comentarios carece de eficacia en el medio término.
Por tanto, TODOS los esfuerzos de las organizaciones culturales para desarrollar audiencias deberían ir encaminados a este fin: Situar al público en el centro de la estrategia de la organización a la hora de definir las políticas, las acciones y los sistemas de medición para el desarrollo de audiencias. Cuestiones como el valor del cliente (cuánto aporta a la institución en un periodo determinado de tiempo); la frecuencia de visitas(el número de veces que un cliente atiendo a nuestro centro); el grado de retención del cliente (está demostrado que un cliente que viene 5 veces al año a nuestra institución gasta más que uno que viene por primera vez), y la capacidad de medirlas con sistemas de CRM (a través de sistemas de ticketing propios, políticas de marketing on y offlines dirigidas a este fin...), etc. son vitales para la correcta segmentación del público, la eficacia de las acciones de marketing y comunicación, el fortalecimiento de la marca, el éxito de la programación, la mejor definición de las políticas de precios, horarios de apertura, etc.
Mi visión es que en España el debate hasta ahora nunca se ha centrado en lo realmente importante ¿Quién es mi público REALMENTE? En los tiempos que corren, las organizaciones culturales de nuestro país pueden tener la rapidez ni la capacidad de adecuación ni de adaptación a las tendencias cambiantes de las audiencias (cada vez más segmentadas) ni a sus hábitos de consumo porque simplemente no los conocen y no priorizan en sus políticas y presupuestos
los mecanismos para conocerlos.
Sin un conocimiento REAL de nuestros públicos y de sus hábitos de consumo cultural, cualquier medida es inefectiva en el medio plazo y los criterios para mejorar son ineficaces y costosísimos.
Estoy muy de acuerdo con el comentario anterior en el sentido que todas las estrategias de creación y desarrollo de públicos deben basarse en el conocimiento de los públicos objetivo.
Quiero añadir, sin embargo, un matiz que considero importante: hay que entender el conocimiento del público como un proceso y no como un resultado.
Me refiero a que nunca llegaremos a conocer los públicos de una manera plena. Aunque hiciésemos el estudiio más completo de la historia, los resultados serían inevitablemente incompletos y, además, una vez interpretados los datos, seguramente la realidad habría cambiado de alguna manera. El conocimiento de los públicos es, en definitiva, una utopía.
Lo que es realmente importante es establecer un sistema que nos permita conocer cada vez más a nuestros públicos objetivo. Lo importante es que nos interese conocer a los públicos y que nuestra organización opere a partir de lo que sabemos de ellos. Este proceso de conocimiento de públicos se puede apoyar en instrumentos científicos para su conocimiento (estudios) pero se debe basar en el marketing relacional. Esto significa que debemos entender nuestra relación con los espectadores como un intercambio permanente y bidireccional. El mejor escenario posible, sobre todo en pequeños municipios, es la relación personalizada, pero si esta no es posible debemos recurrir a la segmentación.
Porque no aprovechamos a fondo las propuestas y técnicas del marketing relacional para conseguir un conocimiento gradual de nuestros públicos?
De las formas de captar publico y recursos, tambien podemos decir desde Vértigo Tours.
Las giras que hemos llevado por España de los musicales de mayor éxito, Cabaret, Fama, Jesucristo, Hoy No Me Puedo Levantar, Mamma Mia etc. con medias de 35.000 espectadores mensuales, con dos de gira simultaneas son mas de 300.000 espectadores por espectáculo/año y facturaciones de entre 13 y 20 millones de euros por año/gira, significan que existen productos que democratizan a los publicos, que la estructura montada de promoción, prensa, ticketing, imagen e inversion en los espectáculos, ya desde su producción esta bien estructurada, y que llegan a públicos inexistentes hasta ahora, utilizando sistemas diseñados, pensados y desarrollados desde aquí.
Gonzalo Pérez
Respuesta a Gonzalo,
Me gustaría saber mucho más de cómo hacéis las cosas, particularmente en lo relacionado al manejo de datos. Preguntas cómo ¿Teníais manejo directo de las bases de datos? ¿Si utilizabais agencias de ticketing externas, cómo segmentabais al público, cómo acordabais las estrategias de venta anticipada, cómo gestionábais los grupos?¿
¿Del público de espectáculo 1 os quedabais con datos para estrategia del marketing del espectáculo 2? ¿Cuántos repetían? etc.
Las cifras son asombrosas, creo que deberíais exponer vuestro caso de estudio en algún foro.
Saludos!
Mañana se inaugura el foro de Escenium 2010!
Llegó la hora del encuentro.
Vamos a probar como nos comportamos los profesionales de la gestión escénica en nuestra condición de públicos del evento.
El programa se ha ido configurando por consenso de las entidades que forman parte de la comisión técnica a partir de una propuesta inicial del comisario. Con el formato de debate ha pasado lo mismo. El proyecto de Escenium ya es patrimonio de todos, aunque ahora viene su puesta en escena. Somos más de 500 participantes con dos roles complementarios: unos especialistas van a poner propuestas sobre la mesa, y unos profesionales van a analizarlas para establecer un marco de acción colectivo.
El clima de debate y el aprovechamiento del tiempo es responsabilidad de todos y, por lo tanto, será un éxito!
En breve nos vemos, nos saludamos, entramos en debate y volvemos a nuestras tricheras con las mochilas cargadas de ideas.
Bienvenidos!
Jaume Colomer
Comisario de Escenium 2010
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blogs relacionados
http://www.guardian.co.uk/stage/theatreblog
http://performingarts.walkerart.org/index.wac
direcciones de interes
Almanatura. De Cultura, naturaleza creativa y eventos con alma
Compendium of Cultural Policies and Trends in Europe